Exhortación al Cuerpo de Presbíteros
Hermanos, el orden no es un fin en sí mismo, sino el medio por el cual honramos la santidad de Dios y garantizamos la justicia a Sus siervos. La fidelidad a nuestra Constitución requiere que cada paso sea dado bajo la guía del Espíritu y el rigor de nuestra normativa.
Se les solicita encarecidamente realizar una lectura acuciosa y detallada de los capítulos citados en su totalidad antes de nuestra reunión. El discernimiento sabio solo es posible cuando comprendemos el contexto integral de nuestra ley eclesiástica.